Santo Domingo RD,>El Comité de Emergencia y Seguridad de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), elevó el nivel de alerta y atención para hacer frente a los “acentuados efectos” que continua provocando la sequía que afecta al país, y que ha generado un déficit de 70 millones de galones.
Alejandro Montás, director de la CAASD, reunió de urgencia a los subdirectores, directores y, encargados departamentales que integran el Comité de Emergencia y Seguridad de esa corporación para poner en marcha las medidas que garanticen el suministro “racional, de calidad y con eficiencia” a los sectores que más han sido afectado por la sequía.
Informó, que debido al descenso en los caudales de los Ríos Isa, Mana, y Duey, así como la reducción de los niveles de la Presa Valdesia, la producción de agua potable ha disminuido unos 70 millones de galones por día pasando de 420 millones de galones a 350 millones.
Montás señaló que los acueductos afectados son: Valdesia, Duey e Isa-Mana.
Dijo que los acueductos Isa-Mana, Duey y La Isabela, son los más afectados por la sequía y por ello se ven con dificultades en el servicio los sectores de Herrera, tales como Buenos Aires, Las Palmas, El Abanico, Las Caobas, Libertador, Enriquillo y Barrio Duarte, entre otros.
Montás anunció que debido a esta situación que está viviendo en país se ha puesto en marcha en Plan de Racionalidad y Atención directa, que implica la reducción de los días de servicio en todos los sectores de la capital y de la provincia Santo Domingo, así como el suministro de agua a través de los camiones cisternas.
En ese sentido, Alejandro Montás informó que se ha reforzado los operativos de entrega de agua gratis a través de los camiones cisternas, con la ampliación de las unidades propias de la institución y el alquiler de otras, para elevar el número de estas unidades a 125.
La dirección de la CAASD, a través de su Comité de Emergencia, reiteró el llamado a la población para que utilice el agua potable que le sirve con racionalidad, evitando los usos que no sean esenciales para el buen desenvolvimiento en sus actividades cotidianas.





