Han pasado semanas desde que se acordó la creación de una comisión técnica y varias subcomisiones para mediar entre la empresa Barrick Gold Pueblo Viejo y los munícipes de la provincia Sánchez Ramírez, y sin embargo, los comunitarios siguen a la espera de respuestas concretas.
La situación es crítica. Más de 600 familias podrían verse desplazadas por los planes de expansión minera, y lo que se prometió como un proceso participativo, enfocado en la dignidad y la productividad de todos los actores, se ha estancado en la inacción y el silencio institucional.
El conflicto entre los intereses de desarrollo económico y los derechos de las comunidades no es nuevo. Lo que resulta alarmante es la falta de seguimiento a los compromisos asumidos por las autoridades y la empresa. La creación de comisiones no puede ser una excusa para dilatar decisiones urgentes. La población necesita más que reuniones: necesita transparencia, soluciones claras y garantías reales.
Es responsabilidad de las autoridades y de la empresa retomar con seriedad este proceso y demostrar que los espacios de diálogo no son solo para calmar tensiones momentáneas, sino para construir consensos sostenibles que beneficien a todos.
La provincia Sánchez Ramírez merece atención, justicia y respeto. No es aceptable que sus ciudadanos vivan en la incertidumbre, atrapados en un limbo que amenaza sus hogares, su economía y su bienestar. Es hora de que las comisiones actúen y cumplan con el objetivo para el cual fueron creadas.
Kaming Rosario E.

Más historias
Presidente Abinader entrega la carretera Bayaguana–El Puerto, eje clave de integración regional
Infraestructura Escolar busca agilizar 36 obras escolares que ejecuta el Gobierno en la provincia Sánchez Ramírez
Presidente Luis Abinader inaugura Radar Meteorológico Doppler en Complejo Aeronáutico Dominicano