Santo Domingo, RD. – Con el propósito de recuperar espacios deportivos en comunidades vulnerables y ofrecer a niños, adolescentes y jóvenes lugares dignos para practicar baloncesto, la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (Propeep) puso en marcha un amplio programa de acondicionamiento de canchas.
La iniciativa, desarrollada a través de la Dirección Dominicana Cultural y Creativa, y programas provinciales, contempla la intervención de 33 canchas de baloncesto durante lo que resta del año 2026, como primera etapa de un programa que tiene como meta alcanzar 100 instalaciones deportivas en diferentes comunidades del país.
Los trabajos incluyen pintura, instalación de nuevos tableros, aros y mallas, además del acondicionamiento y hermoseamiento de las áreas que rodean las instalaciones, procurando que cada intervención produzca una transformación visible tanto en la cancha como en su entorno.
Como parte de la primera fase del programa, siete canchas ya fueron intervenidas y entregadas a sus respectivas comunidades.
Las instalaciones están ubicadas en Hato Viejo, Santo Domingo Oeste; Boca Chica y La Caleta, Santo Domingo Este; Mao y Esperanza, provincia Valverde; Baní, provincia Peravia; y Sosúa, provincia Puerto Plata.
La recuperación de estas canchas permitirá que cientos de jóvenes y residentes de esas localidades vuelvan a disponer de espacios acondicionados para la práctica del baloncesto y otras actividades comunitarias.
De una cancha recuperada a una comunidad activa
Mediante nota de prensa enviada a los medios, Propeep sostuvo que recuperar un espacio deportivo también significa preservar un lugar para la convivencia, la disciplina y el desarrollo de los jóvenes.
Expresan que, en numerosas comunidades, las canchas de baloncesto son mucho más que instalaciones deportivas. “Allí se reúnen nuestros muchachos, se forman equipos, se descubren talentos y se construyen relaciones sanas. Por eso queremos que este programa llegue a muchos barrios del país”.
Agregan que el programa busca que las intervenciones no se limiten a reparar o pintar una cancha, sino que contribuyan a transformar el entorno y devolverle vitalidad a espacios que forman parte de la vida cotidiana de las familias.







